Berta García Faet: “La edad de Merecer”

Berta García Faet: “La edad de Merecer”

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Berta García Faet es probablemente la poeta española joven más destacada de la última década, habiendo obtenido con cada libro publicado un mayor reconocimiento por la crítica local y latinoamericana así como ganando algunos premios importantes como el Premio de poesía joven Pablo García Baena en 2010.

Su poesía es concisa y ágil, con un especial énfasis en el ritmo. La poesía de Berta García Faet amalgama dentro de su léxico términos científicos, filosóficos o algunos provenientes de la anatomía sin que esto vuelva densa su escritura. Con estos recursos la autora logra distanciarse de las corrientes coloquialistas de la poesía en español y tomar un sonido original, con el cual explora temas relacionados al amor, la juventud (y su pérdida) desde una visión inicialmente femenina que estalla para volver universal.

Su libro, La Edad de Merecer, es el escalón último del aprendizaje que ha tenido la autora en cada entrega. A continuación compartimos algunos poemas de ese libro.

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DAÑO N 18

Creer que estás embarazada

Querer sexo (querer que quieran sexo
contigo) pero pasar el viernes sola

Ponerte en el pellejo de la hermana de Celan
que nunca apareció

Ver llorar a un anciano
que ha visto un reportaje en la televisión pública
sobre el abandono de ancianos; su triste párpado
de repente
chasquea

Ir al ginecólogo y decir
creo que estoy embarazada

Desmayarte de nervios y dolor; el doctor te hipnotiza
con su insulto feroz “no sé por qué, querida,
te duele tanto este dilatador: es
para vírgenes”

Decirle a tu madre
he ido al ginecólogo
porque creía que estaba embarazada

Ah, ¿ya mantenéis relaciones sexuales completas?
Y sin precauciones, estoy decepcionada

Ver que tu madre está decepcionada tu
madre está
decepcionada

Ponerte en el pellejo de Celan
que jamás encontró a su hermana
imaginaria

Ponerte en el pellejo de Giséle porque
Celan intentó estrangularla porque
jamás encontró a su hermana
imaginaria

Querer gustarle pero él te dice
si quieres vamos a mi cuarto o a tu cuarto

Lleváis apenas 10 minutos
con los besos no te fías
de él

Querer sexo pero no fiarse
Ah, ¿Pero querías algo auténtico?
Y sin precauciones, estoy decepcionada

Me dijiste que tenías el corazón atado
al tobillo

Lo siento lo solté un momento me dormí
y se me escapó

Es un desobediente
Muy mal muy mal pídele perdón al chico

Perdón chico.

 

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